Bienvenidos

Bienvenidos
LOS INVITO A DESCUBRIR LOS SECRETOS COSMICOS

viernes, 30 de diciembre de 2011

NIBIRU ESTÁ CAMBIANDO LA ÓRBITA DE LA LUNA


Un reciente estudio realizado por Cornell University, explica las recientes anomalías observadas en la órbita y posiciones de la Luna, y analiza la incidencia de un cuerpo Transplutoniano en las alteraciones gravitacionales observadas, así como la incidencia de este objeto en el conjunto de las órbitas entre el Sol, la Tierra y la Luna.

De hecho, cita textualmente:

"Un candidato prometedor para explicar el aumento anómalo de la excentricidad lunar es, al menos en principio, un enorme cuerpo de tamaño planetario X trans-plutoniano ubicado en las periferias alejadas del sistema solar. De hecho, la perturbación inducida sería, en realidad, una causa que no desaparecería a largo plazo de e. Por otra parte, ya que depende de la posición espacial de X en el cielo y en su parámetro de maréa. "


Resultan interesantes saber que los métodos de cálculo que Iorio aporta al estudio la ubicación y movimientos del Enana marrón, Planeta “X” o Nibiru o Kachina, a través de modificaciones en las ecuaciones que permiten calcular la anomalía orbital de la Luna en relación con la posición del Planeta X

NIBIRU ESTÁ MODIFICANDO EL CLIMA DEL PLANETA...

Este tipo de estudio darían explicación a las situaciones anómalas que padecemos hoy en día, como tormentas solares, cambio en el clima, terremotos, problemas en la salud y etc..

Para descargar el estudio y leerlo en: http://arxiv.org/abs/1105.4863


www.narom.org



martes, 27 de diciembre de 2011

Nota de Alena: el articulo a continuacion  lo transcribo porque me parece muy interesante y por tal lo respeto, solo quiero agregar algo: en enero del año 2007 en la localidad de Capilla del Monte, justamente en la base del cerro Las Gemelas, tuve la mas grande experiencia de contacto extraterrestre, éramos un pequeño grupo de 4 personas que: vimos varias naves desplazarse, desaparecer en lo alto del cerro y volver a aparecer, girar sobre nuestras cabezas a pocos metros de altura, emitir luces, generar una pequeña "niebla" que era pura energia materializada, iluminar el frente de la montaña como si fuera con un potente reflector, recibimos un contacto telepático y cuando se retiraron (despues de por lo menos 20/30 minutos) todo quedó sumido en la oscuridad.  Luego cuando regresamos al hotel y decidimos tomar un café en la confitería del mismo, para nuestra sorpresa cuando pasábamos debajo de las luces estas al unìsono comenzaban a titilar, nos retirábamos. volvian a la normalidad y cuando nos volvíamos a acercar, comenzaban nuevamente todas a titilar al mismo tiempo, esto durante varios minutos, poco despues cuando subimos las fotos a la web en una de ellas puede verse perfectamente la fisonomia de un ser extraterrestre caminando por la montaña. con una vestimenta enteriza, aparentemente de  color azul claro , que evidentemente no fue visible al ojo humano.
Como les dije anteriormente respeto mucho todas las opiniones y sobre todo de gente muy capacitada en estos temas, pero no puedo dejar de decir lo que vi y viví, no fué imaginacion, no fué un sueño, no lo vi yo sola, y la energia con que regresamos de la montaña fué tan grande que causó el efecto de titilar en las luces, poco tiempo después aquí en Buenos Aires, tuve un par de experiencias muy fuertes que no las voy a relatar aquì porque sería muy extenso, pero lo único que quiero dejar claro es que no tengo ninguna duda de la existencia  de vida extraterrestre en todo el universo, y siento muy internamente que todas las pruebas que recibi son más que suficientes.....


Hay alguien allí?
La Fórmula de Drake y la vida extraterrestre


Por Lic. Mariano Ribas
Coordinador del Área de Astronomía del Planetario de la Ciudad de Buenos Aires “Galileo Galilei"




¿Cuán probable es que no estemos solos en el universo? ¿O al menos, en la Vía Láctea? Al fin de cuentas, nuestra galaxia es una súper isla de 200 mil millones de soles. Y más allá de lo que ocurre en el Sistema Solar, todo indica que los planetas serían fieles y habituales compañeros de las estrellas.


Ante semejante inmensidad de mundos posibles, resulta sumamente tentador soñar con una enorme variedad de criaturas, muchas inteligentes, desparramadas por los distintos sistemas planetarios. E incluso, viajando de un rincón a otro de la gran metrópoli galáctica, al mejor estilo Star Wars. ¿Por qué no?. Pero hasta ahora, no lo sabemos: no existe ninguna evidencia de vida extraterrestre. Y mucho menos, de vida inteligente. Sin embargo, tarde o temprano, ese ansiado “contacto”, podría aparecer: desde hace algunas décadas, la humanidad está explorando el cielo con una red mundial de poderosos radiotelescopios, a la pesca de eventuales señales de origen extraterrestre. Es el famoso proyecto SETI, donde la Argentina ocupa un muy meritorio lugar. Todo comenzó en 1960, con los primeros y soñadores intentos del astrónomo Frank Drake. Y poco más tarde, con una sencilla e ingeniosa fórmula, que no sólo encarriló la búsqueda, sino que también –y este ha sido su mayor aporte- le dio un marco general de racionalidad al tema de la posible vida extraterrestre. Una cuestión absolutamente fascinante, pero que, tal vez por eso mismo, ha caído, una y otra vez, en ingenuas y torpes especulaciones (cuando no, directamente, en burdos fraudes).


La “Fórmula de Drake” plantea una combinación de parámetros muy precisos. Algunos ya han sido medianamente resueltos. Pero otros, permanecen en las más oscuras sombras, y siguen dando lugar a todo tipo de opiniones. Ahora, vamos echarle una mirada actualizada al tema. Y mientras tanto, la irresistible pregunta sigue flotando: ¿hay alguien allí afuera?


El “Proyecto Ozma”


En septiembre de 1959, los físicos Philip Morrison y Giuseppe Cocconi abrieron el fuego con un artículo publicado en Nature. El título era por demás sugerente: “Buscando comunicaciones interestelares”, y en pocas palabras, decía que los radiotelescopios (que ya existían) podían ser una muy buena herramienta para captar eventuales mensajes de civilizaciones extraterrestres. Y hasta sugirieron que para sus transmisiones, “ellos” probablemente elegirían la longitud de onda de 21 cm, que corresponde a la emisión de radio del hidrógeno neutro. ¿Por qué? Sería una elección lógica, decían Morrison y Cocconi, porque el hidrógeno es el elemento más común del cosmos, y esa longitud de onda sería una suerte de idioma universal. Ni lento ni perezoso, siete meses más tarde, en abril de 1960, el estadounidense Frank Drake inicia la búsqueda desde el Observatorio Nacional de Radio Astronomía de Green Bank (West Virginia). Era el “Proyecto Ozma” (por el personaje central de “Ozma de Oz” de L.Frank Baum). Drake apuntó un radiotelescopio –de 25 metros de diámetro- hacia las estrellas Tau Ceti y Epsilon Eridani. Una elección sumamente razonable, dado que ambas son similares al Sol, y están relativamente cerca. El “Proyecto Ozma” no tuvo éxito, pero fue la base imprescindible para todas los intentos posteriores.


Nace la fórmula


A fines de 1961, Drake da el paso siguiente: convoca a un grupo de diez reconocidos científicos para tratar a fondo el tema y los pasos a seguir. Allí estaba, entre otros, el muy joven Carl Sagan, un apasionado del tema. A partir de ese encuentro fundacional, comienza a popularizarse la sigla SETI, por “Search ExtraTerrestrial Intelligence” (búsqueda de inteligencia extraterrestre). Y fue justamente allí, cuando Drake presentó su fórmula:


N= N* x fp x ne x fl x fi x fc x L


La gran virtud de la “Fórmula de Drake” fue bajar a tierra el tema extraterrestre mediante una serie de parámetros puntuales, más allá de su resolución inmediata o no. Veamos: “N” es el número de “civilizaciones observables” que habría en la Vía Láctea. “N*” es la cantidad de estrellas de la galaxia. Luego vienen "fp" que es la fracción de todas esas estrellas que tienen planetas; "ne", el número promedio de planetas “tipo Tierra” (aptos para la vida) en un sistema planetario; "fl", la fracción de aquellos mundos donde realmente surge vida; "fi", la fracción de aquellos planetas donde la vida haya evolucionado hacia la inteligencia; y "fc", la fracción de especies inteligentes que puedan comunicarse mediante transmisiones interestelares. El último punto, "L", es el más difícil: la duración promedio de una civilización inteligente y comunicante.


Paso a paso


Evidentemente, la resolución de “N”, la cantidad de “civilizaciones observables” de nuestra galaxia, requiere de datos astronómicos, biológicos, y hasta podríamos decir de “sociología extraterrestre”. Y obviamente, estos últimos son los más intangibles y especulativos. Pero vayamos paso a paso. Todos los astrónomos coinciden en que la Vía Láctea tiene entre 100.000 y 400.000 millones de estrellas. Evidentemente, la fórmula de Drake parte de una base enorme. Pero de aquí en más, todos serán “cuellos de botella”. Variables cruciales que ponen en evidencia que no es tan fácil que haya extraterrestres comunicándose (y hasta paseándose, si queremos hablar de OVNIs) por todos lados. En realidad, es por demás difícil. Por empezar, no todas las estrellas tienen sistemas planetarios (fp).
Distintas evidencias (entre ellas, los descubrimientos de múltiples discos protoplanetarios alrededor de estrellas jóvenes, y los programas de búsqueda de planetas extrasolares) indican que entre el 40 y 50% de las estrellas tienen realmente planetas a su alrededor. Por lo tanto, el valor de fp podría estar cerca de 0,5. Pero luego habría que ver cuántos de esos mundos (que pueden ser también lunas), son en principio aptos para la aparición de la vida (ne). Y eso incluye la presencia de agua líquida. Claro, el único caso conocido a ciencia cierta es el Sistema Solar. Y aquí, además de la Tierra, existen otros potenciales nichos biológicos (pasados, presentes o futuros): Marte; Europa, una de las lunas de Júpiter; y tal vez, Titán, el principal satélite de Saturno. A la hora de estimar el valor de ne, muchos astrónomos –entre ellos, el propio Drake, y el inolvidable Sagan- coinciden en una razonable franja de valores que va de 1 a 5.



Mundos biológicamente aptos


Hasta aquí, la fórmula de Drake presenta cuestiones de índole astronómico, que, por otra parte, están bastante claras. Pero las siguientes incógnitas nos irán llevando, progresivamente, a un terreno cada vez más resbaladizo. ¿En cuántos mundos biológicamente aptos, la vida realmente tuvo su chance? Sobre este punto (fl), los científicos son más optimistas ahora que en los años ´60. Durante los últimos años, se ha descubierto que los ladrillos básicos de la vida (agua, moléculas orgánicas complejas y ciertos hasta aminoácidos) son moneda corriente en el universo: están en las masas de gas y polvo interestelar, están en los meteoritos y están en los cometas. Y muy bien pueden haberse depositado en jóvenes planetas (y lunas) de toda la galaxia. Los biólogos más optimistas creen, incluso, que dadas las mínimas condiciones de “hospitalidad”, la vida se abriría camino sin problemas en incontables mundos. Aún así, el valor de fl todavía resulta muy incierto.


Vida inteligente


¿Y la inteligencia (fi)? Aquí la cosa se pone mucho más complicada. De hecho, es el punto más polémico de la fórmula de Drake. Por empezar, resulta difícil aceptar que la vida inteligente surja de un día para el otro. Más bien, y dada su complejidad, debería ser el resultado de una lenta evolución, muy largamente sostenida en el tiempo. Los más optimistas tienden a aceptar que los procesos de “selección natural”, al mejor estilo darwinista, favorecerían la aparición de la inteligencia, en el largo plazo, en mundos aptos para la vida. Y que una vez establecida, la inteligencia dispararía las chances de supervivencia de una eventual especie extraterrestre, abriéndose camino a través de la selección natural. Por el contrario, hay quienes piensan que la evolución no tendría que conducir necesariamente hacia la emergencia de seres sofisticados. En su libro “Wonderful Life”, Stephen Jay Gould, el gran paleontólogo y divulgador estadounidense (fallecido en 2002), decía enfáticamente que la evolución es un proceso caótico e impronosticable. Y que nuestra especie, el Homo sapiens, “es más una entidad que una tendencia evolutiva”. Gould subrayaba que si la historia de la Tierra volviera a comenzar, los humanos no volverían a aparecer. Y que “le debemos nuestra existencia a la buena fortuna”. En la misma línea también se anotaba el renombrado biólogo Ernst Mayr. Según él, los astrónomos y los físicos eran “demasiado optimistas” con respecto a la aparición de vida inteligente extraterrestre. Mucho más que los propios biólogos. En 1996, en la publicación especializada “The Planetary Report”, escribió:“mientras que ellos (físicos y astrónomos) tienden a decir que si la vida apareció en un lugar, desarrollará con el tiempo la inteligencia, los biólogos, en cambio, están impresionados con lo improbable de tal desarrollo”.
Más allá de la polémica entre “optimistas” y “pesimistas”, hay un punto donde no hay nada que discutir: las eventuales catástrofes globales devastadoras (impactos de asteroides o cometas, o violentísimos cambios climáticos), que en cualquier momento podrían “cortar” de cuajo las líneas evolutivas más complejas. Por ejemplo: si un gran asteroide hubiese caído en la Tierra durante los últimos millones de años, tal vez, la humanidad hoy no estará aquí. En resumen: para algunos, fi tendría un valor cercano a 1, y para otros, estaría rozando el 0. La cuestión de la inevitabilidad o no de la aparición de la inteligencia (en todo proceso biológico) es la que más polariza las discusiones actuales científicos sobre la vida extraterrestre.



Comunicación y supervivencia


Ahora bien: supongamos que, efectivamente, hay seres inteligentes en otros sistemas estelares. ¿Podrían comunicarse? ¿Querrían hacerlo? Evidentemente, el valor de fc esta sujeto a todo tipo de especulaciones. Y en este terreno, aún más que en el anterior, sólo hay opiniones. En general, los partidarios de los programas SETI dicen que, tarde o temprano, cualquier civilización descubriría que la mejor forma de hacerse notar a distancias astronómicas es mediante transmisiones en ondas de radio. Obviamente, hay opiniones completamente opuestas que apuntan, esencialmente, a cierto “antropocentrismo comunicacional-tecnológico”. Quien sabe, tal vez, los ET podrían elegir otras formas de comunicación interestelar que ni siquiera imaginamos. Así que fc es otro gran parche de incertidumbre. Y el que sigue, el último de la fórmula, también: ¿cuánto puede durar una civilización extraterrestre capaz de comunicarse? El valor de L también es completamente arbitrario. Los optimistas especulan que una sociedad inteligente podría vivir millones de años. Los escépticos, en cambio, apuntan, entre otras cosas, que la humanidad recién ha descubierto a la radioastronomía en las últimas décadas. Y que durante ese tiempo –nada a escala cósmica- ha estado cerca de autodestruirse más de una vez. ¿Y entonces, en qué quedamos? Jugando con los pocos datos confiables, y especulando con todos los demás, la “Fórmula de Drake podría arrojar cifras completamente disímiles: en la Vía Láctea podría haber 1 millón de civilizaciones extraterrestres, 1000, o tal vez sólo 1, nosotros. Evidentemente, no son tantas, porque si no, a esta altura, luego de más de cuarenta años de intentos, ya habríamos captado la señal de alguna. Pero es igualmente razonable pensar que no somos los únicos. En última instancia, todos coinciden que la “Fórmula de Drake” no apunta a revelar la mágica cifra final. No se podría, ni tendría mayor sentido. Su mayor virtud, en cambio, es parar la pelota, despejar las brumas de la pseudociencia, y enmarcar el tema racionalmente. Sólo así podremos acercarnos a la gran respuesta. Y de paso, entender y valorar nuestro precioso lugar en el universo.


www.planetario.gob.ar





UNA MISTERIOSA ESFERA PROVENIENTE DEL ESPACIO ATERRIZA EN NAMIBIA
La agencia de prensa internacional AFP informa de la noticia.


Autoridades de Namibia reportaron a la NASA y a la Agencia Espacial Europea después de que una extraña esfera metálica, presuntamente proveniente del espacio, aterrizara en este país.

Los campos de Namibia, nación ubicada al suroeste de África, recién recibieron un peculiar visitante: se trata de una misteriosa esfera metálica que  presuntamente proviene del espacio. Autoridades locales se apresuraron a contactar a expertos de la NASA y de la Agencia Espacial Europea, para que analicen el objeto. 

El objeto aterrizó cerca de una aldea al norte del país, y sus habitantes afirman haber escuchado, unos días antes, una serie de pequeñas explosiones que jamás lograron explicarse. La esfera tiene un diámetro de 35 centímetros, pesa seis kilos, y aparentemente consiste en “dos mitades enlazadas” afirmó Paul Ludik, director del área forense de la policía de Namibia. Al aterrizar, el objeto penetró 33 centímetros en la tierra y produjo un cráter de 3.8 metros de ancho. 

Pero tal vez lo más extraño es que cuando las autoridades recurrieron a internet para investigar un poco más sobre este fenómeno encontraron que durante las últimas dos décadas se han registrado varios sucesos similares tanto en África mismo como en Australia y América Latina. Al parecer el dispositivo fue hallado a mediados de noviembre pero la policía no lo hizo público hasta ahora pues decidió hacer unas pruebas primero. El resultado: saben que no es un explosivo pero aún no tienen más información relevante.   La noticia...

www.narom.org
 




martes, 20 de diciembre de 2011

Las Nubes de Magallanes

Galería de fotos: Las Nubes de Magallanes


















Los astrónomos comprenden ahora una serie de indicios que sugerían un estatus más elevado para las Nubes. Para empezar, son mucho más brillantes que las otras galaxias satélites de la nuestra, hasta el punto de llamar la atención de observadores sin telescopio, como le sucedió al cronista de la expedición de Fernando de Magallanes, Antonio Pigafetta, quien señaló que estaban formadas por «muchas estrellas menudas agrupadas». Son brillantes porque están cerca y contienen muchas estrellas. Las otras galaxias conocidas que orbitan en torno a la Vía Láctea tienen un máximo de diez millones de estrellas. La Pequeña Nube de Magallanes tiene unos 3.000 millones, y la Gran Nube, quizá 30.000 millones.


Además, las Nubes no se parecen a las galaxias enanas esferoidales que giran en torno a la Vía Láctea y otras grandes galaxias espirales. Es probable que previamente fueran galaxias distantes y que sólo en tiempos recientes se han acercado lo bastante a nuestra galaxia como para que su campo gravitatorio les afecte. Antes de su actual encuentro con la Vía Láctea, la Gran Nube de Magallanes pudo haber sido incluso una espiral clásica, como la galaxia del Triángulo, o M33, que parece imponente pero en realidad no es mucho más masiva que la Gran Nube.


En 2006, un equipo de astrónomos usó el telescopio espacial Hubble para medir el movimiento de las Nubes de Magallanes, tomando como referencia los quásares del fondo, que se encuentran a miles de millones de años luz y constituyen por lo tanto un fondo aproximadamente estático en un universo donde nada está quieto. Las mediciones sugieren que las Nubes siguen unas órbitas alargadas y excéntricas, que quizá sólo las han acercado una vez a nuestra galaxia desde que se creó el universo.


La idea de que las Nubes sólo se nos habían acercado en una ocasión queda respaldada por el hecho de que ambas todavía contienen grandes cantidades del gas con el que se forman nuevas estrellas. Las galaxias satélites que orbitan en torno a otras mayores acaban cediendo su gas interestelar a la galaxia más masiva. Incapaces de formar estrellas nuevas, estos satélites se convierten en una especie de residencias para la tercera edad, pobladas de viejas estrellas sin envoltorio gaseoso. Con el tiempo, muchas de las enanas esferoidales que rodean la Vía Láctea serán canibalizadas por nuestra galaxia, como ya ha sucedido en el pasado.


En contraste con ese panorama, los astrónomos han observado que la Pequeña Nube sigue experimentando episodios de formación de estrellas, algunos de los cuales datan de los últimos cientos de millones de años. La Gran Nube, por su parte, es una activa fábrica de estrellas, en la que destaca la resplandeciente y roja nebulosa de la Tarántula, una gigantesca región de formación de estrellas situada a 160.000 años luz de la Tierra.


El resplandor rojizo de la Tarántula procede de lo que los astrónomos denominan gas hidrógeno excitado. El gas se excita por la potente luz de las estrellas gigantes, que arden con suficiente furor para agotar todo su combustible nuclear en pocos millones de años, en vez de los miles de millones de años que necesitan las estrellas más modestas como el Sol. Después explotan convertidas en supernovas. La estrella gigante azul que estalló como supernova en la región de la Tarántula la noche del 23 de febrero de 1987 captó la atención de los astrónomos de todo el mundo.


La Vía Láctea y las Nubes de Magallanes parecen destinadas a tener una relación más estrecha en los próximos eones. ¿Acabará su dinámica danza en una fusión? ¿O se limitarán las Nubes a venir, e irse, comportándose como una pareja que se reúne en el centro de la pista, cada 2.000 mi­-llones de años para protagonizar un explosivo episodio de formación de estrellas? Nadie vivirá lo bastante para presenciar el destino de estas galaxias, pero antes o después los científicos descifrarán sus pasos de baile.


www.national geographic.com.es


viernes, 16 de diciembre de 2011

LA EVIDENCIA DE QUE EL PLANETA VA HACIA UNA GLACIACIÓN


Coincidiendo con la llegada de Apophis, en el año 2030 está previsto que el Sol llegue a un punto de poca actividad llamado mínimo de Gleissberg. Si los cálculos son correctos, el Sol experimentará una bajada de número de manchas solares que hará que la radiación que llegue a la Tierra sea muy baja, y esto tendrá una consecuencia evidente: la entrada a una era glacial.

El Sol tiene ciclos marcados por el número de manchas solares. Estas manchas muestran actividad: a más manchas, más radiación, a menos manchas, menos radiación. Los ciclos suelen ser de once años donde el número de manchas pasa de unos valores relativamente bajos a unos más altos. Pero ha habido ciclos de 80 años. Uno de ellos pasó al Siglo XVII cuando el Sol llegó a un mínimo llamado de Maunder y que coincidió con la Pequeña Edad de Hielo. Actualmente el Sol presenta una actividad alta de tormentas solares y muy baja de manchas, se ha acabado un ciclo y empieza otro.

Pero hay discrepancias: Hay científicos que dicen que pronto volverá a haber actividad para completar de nuevo un ciclo de 11 años, y de otros que dicen que este ciclo durará 80 años, llegando al mínimo en el año 2030, Si esto sucediera, es probable que se entre en una era glacial, aunque se sabe que cada 12.000 años aprox. se producen glaciaciones maxivas en la tierra,(es como si entrasemos en un invierno galactico necesario e imprescindible) para la regeneracion del planeta. Este cambio climatico es debido, a la entrada en el cinturon de fotones, desde que se tocaron los primeros vortices de luz del centro galactico sobre el año 1984.

A esta epoca clacial, tambien le acompañan posibles cambios en la geofisica terrestre y seleccion de la vida y expecies biologicas terrestres, al no poder adaptarse a la trayectoria final de este cambio climatologico.

Existe la probabilidad, que tras las tormentas solares del 2013, los inviernos sean paulatinamente mas duros, desapareciendo el verano en unos 20 años.

Esta referencia entra en conflicto con el engaño general de que la tierra se calentará por el efecto del CO2, (actualmente estos indices son minimos a comparacion con la epoca de la revolucion industrial, 2º guerra mundial, etc...) Pero muchos científicos piensan, que este supuesto incremento de temperaturas por el efecto invernadero, es insignificante ante el gran descenso de temperaturas previstas cuando llegue el Mínimo de Gleissberg sobre el 2034.

Luz para todos.

Luis Carlos Campos Nieto: "Calor Glacial"...

www.narom.org


lunes, 12 de diciembre de 2011

El 15% de la poblacion tiene genes extraterrestres....

Fuente: narom.org

Dr. Pete Peterson: tecnología para la salud y sorprendentes declaraciones.

El doctor Pete Peterson trabajó para el gobierno americano desde que tenía trece años. Provenía de un linaje de inventores, por parte de padre y madre, que han modificado las estructuras tecnológicas del Planeta con sus descubrimientos.

Desde pequeño vivió en una casa totalmente abastecida por energía solar y energía producida por cambios atmosféricos, con inventos que diseñaron sus padres. Era una especie de casa con un patio interior, como las haciendas mejicanas, en los que cultivaban sus propios alimentos y tenían animales de granja. Conducían coches que su padre había inventado y vivía en casas con materiales extraños creados por sus padres.

No sabe de dónde le vienen los pensamientos que le inducen a realizar inventos y descubrimientos tan increíbles como los que ha realizado.

Esta entrevista nos demuestra que hay muchos secretos y conspiraciones en el área de la salud humana, y que ya hay demostraciones que unen la física con la medicina, teniendo en cuenta las Ondas de Forma, la Coherencia, el Cuerpo de Luz, el Aura o el Campo del Cuerpo.

Todas estas investigaciones han estado en manos de los militares, pero nos dice que podemos utilizar la energía a nuestro favor para sanarnos, no para enfermar como lo hace la tecnología actual.

El Dr. Peterson afirma en la entrevista que, en sus estudios e investigaciones, descubrió que existe un tanto por ciento de la población (15%) que tiene su código genético modificado por inteligencias extraterrestres. Estas personas son todos aquellos que no logran adaptarse a estas normas sociales, que se sienten como viviendo en un mundo que no les pertenece, que les parece que sus orígenes no son de esta Tierra. Suelen estar sanos física y psíquicamente. Y se dan cuenta rápidamente de las manipulaciones que ejercen sobre ellos los medios de comunicación, las grandes corporaciones, las religiones, los Think Tank y los políticos. O sea, son la “mosca cojonera” del sistema establecido.

Algunas de las muchas cosas de las que habla el Dr. Peterson son:

La caída de la economía global y la infraestructura completa de los Estados Unidos.

La desclasificación por parte de la administración Obama del asunto UFO a finales de este año 2010 y de que algunos, no todos, de nuestros visitantes extraterrestres, son amistosos.

Además habla de los siguientes temas en esta interesante entrevista:

Los Aurora (ahora retirados de servicio y reemplazados por vehículos capaces de hacer viajes superluminosos y los TR3B (Los grandes vehículos triangulares espaciales)

Inteligencia artificial y robótica avanzada

• El “campo de información” y de cómo el cuerpo, la mente y el ADN realmente funciona

Modalidades curativas que existen que podrían curar rápida y efectivamente

• De cómo la estación MIR rusa era tan pesada que no podía haber sido ensamblada sin “ayuda” de nuestros amigos (o más bien los “amigos” de los rusos)

• Su estancia en el pasado en la Biblioteca del Vaticano

• La existencia de tecnología avanzada sumeria

Computación cuántica (fuera de cámara el Dr Peterson mostró un chip cuántico barato, que él mismo ha montado en su laboratorio con la capacidad de computación equivalente a 10.000 PCs)

• El genio de James Clerk Maxwell, y por qué Einstein estaba equivocado

De por qué no debes pasar demasiado tiempo frente a la nueva televisión digital

• La realidad de los campos de prisioneros en USA

• De cómo el Presidente Obama fue puesto en el lugar (con toda probabilidad)

•De cómo él llegó a entender que el 15% de la población del mundo (de todas las razas) tiene antepasados ET cuya genética puede ser encontrada en su ADN y que es también resistente a las tecnologías de control mental

El Dr Peterson estaba preocupado de que parte del material contenido en la entrevista era demasiado delicado para su publicación. En cualquier caso, el vídeo ha sido publicado íntegramente, sin cortes.